Entrevista: Natalia Smirnoff, directora de "Rompecabezas”
A pesar de tener como referencia cercana el trabajo de varios directores argentinos exitosos, la porteña Natalia Smirnoff, que trabajó con Lucrecia Martel, Pablo Trapero y Alejandro Agresti, busca a través del cine hacer sonar su propia voz.
“Rompecabezas” es el primer largometraje dirigido y escrito por Natalia - y también la única película latina en la selección oficial del Festival de Berlín en 2010.
A continuación, su entrevista exclusiva a La Latina.
Cómo surgió la idea de filmar la historia de “Rompecabezas”, que habla de cambiar la vida, para realizar tu primer largometraje como directora?
Quería narrar un momento bisagra en la vida de alguien. Me gustaba el momento trágico, en términos dramáticos, de una ama de casa, cuyos sus hijos se están por ir. Un momento que puede permitir un gran pesar, pero también un profundo cambio, una oportunidad. Los rompecabezas, como varios juegos, permiten entrar en otra dimensión. Yo siento que María del Carmen [la protagonista] logra entrar en otra dimensión y conocer algo más sobre si misma gracias a esto. Y eso es lo que se cuenta, el tiempo que la acompañamos.
Por otro lado, yo tengo el mismo don de María del Carmen para los rompecabezas. Soy muy buena armando. Me han acusado muchas veces de perder el tiempo. Y un poco más en serio, he vivido en mi vida dos o tres momentos de profundos cambios (dejar una carrera y un trabajo y cambiar de vida por ejemplo). Siempre estuvieron cercanos a grandes crisis. Me parecen sumamente interesantes esos momentos, porque permiten realmente averiguar algo totalmente nuevo de uno mismo y que uno puede nunca enterarse ni vivir. Y si uno descubre esa posibilidad, la vida de uno es otra.
Cuáles han sido las dificultades y satisfacciones más grandes en el proceso de realización de la película?
Tuve diferentes grandes dificultades. Desde productores que no creían, que luego pedían más dinero, los tiempos de los concursos que se vencían y se perdía el dinero obtenido, hasta tener que parir en el medio por el atraso para lograr filmarla. Mi bebé tenía 5 meses el día que empezamos a filmar. Como estaba amamantando durante el rodaje, me iba a sacar leche cada 4 horas.
Creo que las selecciones y premios son una satisfacción. Pero creo que la mejor ha sido el equipo técnico y el elenco que me ha tocado y he elegido. Realmente ha sido maravilloso. Nos hemos divertido increíblemente, disfrutamos y creo que creamos juntos algo especial. También tuve la gran satisfacción de amigos que me acompañaron y apoyaron durante todo el largo e inmenso proceso con una incansable persistencia. Pese a lo difícil de sostener algo que sucede en tanto tiempo. Agradezco el apoyo de Martín Salinas como asesor de guión y en el la etapa de montaje. De Fabiana Tiscornia en casting y guión. De Marisa Urruti y Jorge Gaggero. Y María Eugenia Sueiro, que además hizo la dirección de arte de la peli. Y la familia, por supuesto. Inagotable. También incluyo la aparición de Memento Films. Empezaron a cuidar la película más que yo, y eso fue genial.
El otro momento maravilloso para mí es cuando en rodaje uno ve con la puesta en escena lo que uno imaginó, lo que empezó en tu cabeza. Y si a su vez te sentís en comunión con lo que los actores están contando, se vuelve un momento mágico. Sospecho que es lo más parecido a lo que se siente estar iluminado. Es una emoción muy potente.
Qué influencias crees que tienes, en tu trabajo, de los directores con los cuales ya has trabajado, como Lucrecia Martel, Pablo Trapero y otros?
Creo que hacer cine es encontrar el punto de vista personal, la propia voz. He aprendido mucho de todos los directores con los que he trabajado y especialmente de los que he compartido varias experiencias. Con Lucrecia tuve la suerte de trabajar en todas sus películas y aprendí mucho de ella, tal vez más como inspiración profesional. La admiro mucho, pero no creo que mi película sea parecida a las suyas. Aunque me encantaría. Pero sé que sólo puedo ser fiel a lo que yo puedo contar.
Qué buscas a través de tus películas y de las historias que eliges para contar?
Me gustan las historias sencillas, simples en trama, llenas de pequeños detalles. Encontrar un punto de vista, la voz principal y explorarla y explotarla. El personaje de María del Carmen ha sido mi gran guía a lo largo de todo el recorrido. Busco tratar de acercarme a su piel y ver bastante como ella.
Nunca me han gustado las exageraciones, ni el utilizar recursos sin estar justificados. La idea es buscar la mínima forma de contar algo que tenga una resonancia importante para mí. Cuanto menos elementos necesite para la metáfora, mejor. Cuanto más cercano, mejor.
Qué expectativas tienes en relación a la nominación de “Rompecabezas” al Festival de Berlín?
Que el estreno mundial de una película sea en este festival es una gran emoción. Ni hablar junto a qué otros directores compartir la nominación. Es algo bastante increíble. Simplemente maravilloso. La verdad que la única gran expectativa real es que la película se conozca y pueda gustar. Lo cual ya es muchísimo.
Cuál ha sido el recorrido de la película por otros festivales y convocatorias hasta ahora?
El guión estuvo seleccionado para el laboratorio Toscano Sundance en Oaxaca en el 2006. Luego, tuve la suerte de ganar el Fonds Sud Cinema (premio del gobierno francés) y contar con el apoyo del INCAA (instituto de cine argentino). Una vez filmada, fue seleccionada en Cine en Construcción en San Sebastián y ganó el premio Casa de América. Y ahora la selección en la competencia oficial en Berlín.
Cómo ves el momento actual del cine argentino; por qué fase cree que está pasando en este momento la cinematografía nacional?
Es difícil de saber. Creo que ha pasado un momento del auge de lo que se llamó el nuevo cine, para pasar a otra etapa. Esa es mi sensación. Hubo un tiempo donde el cine argentino era novedad. Creo que ya no es. Y eso me parece muy bueno. Siempre que se crean modas, hay partes menos auténticas. Y de alguna manera se condiciona y se quita libertad. Creo que es un momento interesante para ver qué va a surgir.
Qué obstáculos has enfrentado vos para lograr trabajar activamente en cine y qué dificultades crees que hay para quienes están empezando?
Conseguir trabajo en cine fue un esfuerzo de unos tres meses llamando todos los días a unas 60 personas pidiendo trabajo. La clave estuvo en la persistencia. Me dijeron muchos que no. Me llevó luego de los primeros trabajos un año y medio lograr una real continuidad. Desde ahí no he tenido grandes parates. Sólo que, a medida que mi vida fue cambiando (soy madre de dos hijos), me fue dejando de interesar la cantidad de horas que el cine exige en filmación y empecé a buscar otras formas. La dirección de casting me es ideal en ese sentido. Me encanta, me parece una posibilidad de exploración de la historia fascinante.
La dificultad más fuerte que yo siento es que la seguridad te la tenés que dar vos mismo. Al ser uno freelancer, no tiene seguro ningún trabajo. La realidad es que si sos bueno en lo que haces y le dedicás mucho tiempo, trabajo es difícil que falte. Pero hay que lidiar con el aspecto de la no seguridad.
Qué opinas sobre la visibilidad que tiene el cine latino hoy? Crees que se puede hablar de una cinematografía latinoamericana en términos de estilo?
Realmente no me siento capaz de contestar esto. No he podido ver todas las películas que dar una opinión me exigiría. Pero tengo la tendencia a creer que suelen ser formas de definir territorios, geografías más que estilos. Lo mismo en cuanto al cine local. Lo que pasa que esa propia definición crea un movimiento que causa un efecto y eso se retroalimenta. Pero no sé qué tanto realmente.
Cuáles son tus próximos proyectos?
Estoy trabajando en “El cerrajero”, la historia de un hombre de 38 años que, como el nombre lo indica, es cerrajero de profesión. Por algún asunto inexplicable, este hombre empieza a sufrir visiones cada vez que va a abrir una puerta. Ve a personas claves de la vida de la persona que le está abriendo la puerta. Y cuando va a hablar, le sale la voz de esa persona. Así comienza su periplo. Justamente me interesa abordar esto de la forma más sencilla posible. ¿Qué le pasa a un hombre simple que le empieza a pasar eso? ¿Para dónde dispara? Estoy empezando la escritura de la segunda versión.
Cuestión de intercambio cultural latinoamericano: si pocos, en América Latina, realmente conocemos las culturas vecinas -por ejemplo, la boliviana y sus cholitas-, cuántos podemos comentar lo mínimo que se sobre cholitas luchadoras? Prácticamente nadie.
Una realizadora norte-americana, de ascendencia coreana, radicada en el Brooklyn y con una mirada curiosa y fresca sobre el asunto, decidió averiguar el tema durante un viaje a Suramérica y terminó aclarando mucha cosa en su documental “Mamachas del ring”, lanzado este año y exhibido durante las últimas ediciones del Bafici, en Argentina, y de la Muestra Internacional de Cine de Sao Paulo, en Brasil.
Sin duda, una historia muy interesante, además de poco conocida, y, por lo tanto, una película imperdible. A continuación, la entrevista exclusiva de Betty M Park, de “Mamachas del ring”, a La Latina.
Habla un poco de ti y de tu trabajo en cine. ¿Qué te ha motivado a hacer una película sobre cholitas luchadoras en Bolivia?
“Mamachas del ring” es mi primer documental y también mi primera película. Lo realicé paralelamente a mi trabajo diario, que es en televisión, como editora y productora. Estudié Literatura Inglesa y Filosofía en la universidad, así que mucho de lo que sé sobre cine viene de experiencias prácticas.
Me encontré con las cholas luchadoras cuando estaba viajando por Perú y Bolivia. Desde el primer momento que las vi, mi curiosidad fue despertada. Era visualmente fuerte ver a las cholitas volando en el aire con sus polleras, y, además de eso, yo tenía muchas preguntas: quién eran ellas, cómo luchaban, si ésa era una tradición antigua o un deporte moderno, si tenían familias o un trabajo de tiempo completo, como balanceaban sus vidas viviendo en una sociedad que es típicamente vista como machista etc. Y, siempre que siento curiosidad hacia algo, es extremamente difícil para mí no ir detrás de eso.
¿Cómo fue el proceso de realizar la película en Bolivia?
Fue una experiencia intensa. El equipo éramos solamente yo y un director de fotografía, así que tuvimos que organizar todos los aspectos de la producción. Además de las partes creativas de la película, tuvimos que lidiar con la parte logística del viaje, comidas, salidas, locaciones etc. Pero Bolivia es un país increíblemente diverso geográfica y culturalmente, y las personas que conocimos fueron maravillosas. La filmación fue realmente una experiencia que sólo sucede una vez en la vida.
¿Cómo fue la trayectoria de la película en términos de distribución y exhibición hasta ahora?
El documental todavía está pasando por festivales, y estamos trabajando para conseguirle distribución comercial.
Hay mucha discusión actualmente en el mundo del cine sobre la condición de las películas independientes (muchas veces descrita como crisis), porque las estructuras tradicionales de distribución no son más relevantes. El problema es que nadie descubrió hasta ahora una solución universal a estos problemas, pero hay mucha experimentación y pensamiento creativo sucediendo en este momento.
Ya vamos a ver cómo “Mamachas” puede encajarse en este mundo del cine independiente en evolución…
¿Cuál fue la repercusión de la participación de “Mamachas” en la Muestra de Cine de Sao Paulo? ¿La película estuvo también en otros festivales latinoamericanos?
En Suramérica, “Mamachas” fue exhibido en el BAFICI, en Buenos Aires, y en la Muestra de Sao Paulo. En términos de la retroalimentación de los espectadores, muchas personas se me acercaron para decir que nunca imaginaron que este mundo de luchadoras bolivianas existía y que fue realmente interesante para ellas ver a las cholitas desde esta perspectiva.
Las personas suelen enamorarse también del personaje Carmen Rosa y realmente se sienten tocadas por su situación, por las decisiones difíciles que le han tocado. Muchas mujeres, en especial, comentaron que se identifican con su lucha, pero lo más interesante para mí de toda la repercusión del film fue la historia llegó a personas de distintas edades, sexos y nacionalidades. Vi a hombres de 50 años y niñas de nueve demostrar el mismo nivel de interés por la peli.
¿Cómo ves la presencia de películas latinas en Estados Unidos hoy?
Creo que existe un apetito por películas latinas en Estados Unidos, aunque probablemente sea más entre las personas interesadas en cine arte –pero no necesariamente basadas en la comunidad latina. Todavía existe una aversión a películas subtituladas en el ambiente del cine comercial, pero siempre existen películas fuertes que rompen con esas barreras.
¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Mi siguiente proyecto, en el cual estoy trabajando en este momento, es un largometraje de ficción. La premisa suena a ciencia ficción, pero la estética será más realista. Las cuestiones fundamentales en la película son “qué sería una buena vida y cuánto costaría vivirla?”, pero la historia no será tan abstracta!
¿Cómo la gente puede llegar a ver “Mamachas”?
Ya que estamos buscando distribución, la mejor manera para estar en día con la película es visitar el portal y el blog para saber novedades y enterarse de las próximas exhibiciones y también del lanzamiento del DVD, que vendrá más adelante.
El Festival Cine EsquemaNovo, importante evento brasileño de cine independiente que se realiza anualmente en Porto Alegre, anunció las películas seleccionadas para participar en dos de las tres muestras competitivas de su 6ª edición.
Son cuatro las que forman parte de la principal competencia, la de largometrajes: “A Casa de Sandro”, de Gustavo Beck, “Loveless”, de Cláudio Gonçalves, “Praia do Futuro”, realizada por un grupo de 18 directores, e “Ressaca”, de Brunno Vianna. Todas son producciones inéditas y finalizadas entre 2008 y 2009.
Las otras dos selecciones en competencia son la de cortos y mediometrajes (22 títulos) y la Mostra Aula de Cinema, con la más reciente producción cinematográfica brasileña hecha en escuelas y universidades de cine (los títulos seleccionados serán divulgados hasta el final de septiembre).
Según los responsables por la curaduría del Cine EsquemaNovo, el objetivo del festival es ofrecer un panorama del cine brasileño independiente y “no aristotélico”. El evento sucede de 17 a 24 de octubre en tres salas de la capital gaucha.
Después de una larga experiencia en cortometrajes y documentales, el cineasta Marcelo Laffitte, radicado en el Río de Janeiro, entra al universo del largometraje con “Elvis & Madona” – una historia que, según él, “trata de la búsqueda por la realización de sueños y amores”.
En fase de postproducción, la película quedará lista en noviembre y estrenará en el Festival de Brasilia. En seguida, el plan es ganar las pantallas brasileñas con una pareja diferente (una lesbiana y un travesti enamorados), actores reconocidos y el humor atractivo de la comedia romántica, género que está creciendo dentro del cine hecho en Brasil.
Laffitte habló detalladamente a La Latina de como surgió la idea de “Elvis & Madona” y también de su carrera cinematográfica. A continuación, la entrevista exclusiva y, en el Canal Elvis & Madona en You Tube, el trailer y escenas ya montadas de la película.
¿Por qué la historia de un travesti y de una lesbiana, que viste en la televisión, llamó tu atención para escribir un largometraje?
Porque, aparte el amarillismo barato, aquella historia hablaba de sueños y amores. Fue en un canal hispánico que vi en Miami. Era un programa en el que el presentador mediaba una conversación entre padre e hijo. La historia es que el padre abandonó su familia cuando el hijo era pequeño y, años después, volvió travestido de mujer. Después del susto inicial, el hijo volvió a convivir con el padre. Hasta entonces, la relación entre ellos hubiera podido inspirar la película “Transamérica” (2005), pero entonces surge la tragicomedia: el padre travesti y la mujer del hijo se enamoran perdidamente, y el padre vuelve a vestirse de hombre para vivir con ella. Ese relato me enseñaba que el ser humano puede romper cualquier patrón asumido para realizar sueños y amores y que aquél padre era la síntesis pura y aplicada de esta teoría. “Elvis & Madona” no tiene los mismos conflictos, pero trata de la búsqueda por la realización de sueños y amores.
¿Qué esperas de la reacción del público cuando la película esté en cartelera?
Como dijo José Carlos Avellar, que es uno de los mejores y más rigurosos críticos de cine en Brasil, “‘Elvis & Madona’ tiene ingredientes para establecer una relación fácil con el espectador”. Hicimos también dos pruebas con el público en Brasilia y Curitiba, con metodología altamente profesional, y la receptividad fue la mejor posible, con más de 80% de “bueno”, “muy bueno” y “excelente” – así como la popularidad del presidente Lula (risa). Sin embargo, sé que el preconcepto todavía es muy grande y ya he leído comentarios anónimos en Internet, de gente que no tiene la más mínima idea de lo que sea la película, diciendo: “¡Es pura basura! Tanta cosa interesante para tratar, ¡y el cine brasileño insiste en hablar de basura!”. Colocaciones como esas son pura homofobia. Pero creo que “Elvis & Madona” ayudará, por poco que sea, a que el imaginario popular acepte que las relaciones del universo gay son tan normales cuanto las vividas en las telenovelas por bellas parejas.
¿Cuál es tu trayectoria en el cine?
Soy de Volta Redonda, hijo de una familia de funcionarios de la CSN [Compañía Siderúrgica Nacional]. A los 16 años, ya andaba con el grupo de artistas de la ciudad, pero no sabía tocar guitarra, no escribía poesía y tenía cero talento para ser actor de teatro. ¿Qué quedaba? Conseguí que me prestaran una cámara Super 8, hice un documental sobre una disputa de tierras y me convertí en el único cineasta del grupo. Pero no pensaba en este momento en vivir de cine y empecé a estudiar Sociología en Río.
A los 19 años, en 1982, para trabajar como asistente de producción en “Bete Balanço”, de Lael Rodrigues. En seguida, trabajé en dos películas producidas por Luis Carlos Barreto: “Além da Paixão” y “O Rei do Rio”, en el que fui el tercero asistente de dirección. Entre un largo y otro, también trabajé en pequeños comerciales, videoclips y cortometrajes, siempre como asistente.
En 1985, vino una de las muchas crisis en la producción audiovisual brasileña y me quedé sin trabajo por seis meses. Entonces empecé a trabajar con sistemas y programación, que había aprendido en la universidad. Regresé a mi ciudad y, en poco tiempo, me convertí en un empresario pionero en el área. Armé una empresa que duró más de 10 años, hasta que mi amor por el cine fue más fuerte y me hizo dejar todo nuevamente para volver a realizar películas.
Regresé a Río en 1996, poco después del inicio de la Retomada, pero había perdido totalmente el contacto con el área y, a los 32 años, ya era viejo para funciones de asistente. Mi experiencia como empresario fue muy útil entonces: me puse a trabajar en la captación de recursos para “For All” (Luiz Carlos Lacerda/Buzza Ferraz) y conseguí patrocinios para la película que totalizaban un millón de dólares. Por cuenta de esta hazaña (que nunca volvió a repetirse), me volví una de las personas más comentadas en el medio cinematográfico carioca: el que consigue la plata. Pero eso no era lo que quería, y traté de realizar mis cortos y documentales, hasta conseguir hoy hacer mi primer largo.
“Elvis & Madona” cuenta con un casting importante. ¿Cómo fue el proceso de selección de los actores?
La elección de la actriz y del actor para los papeles principales fue complicada, pues eran muchas variables las que tenía que considerar. Primero, ¿quién sería Madona? ¿Quién lograría ser dramática y densa y, a la vez, emperifollada y divertida como los travestis generalmente lo son? Pensé en trabajar con una travesti de verdad, pero no conseguí encontrar a una persona que tuviera todo lo que yo necesitaba. Entonces decidí trabajar con un hombre para este rol.
Pero, en este proceso, descubrí una cosa fundamental para la película: más importante que la calidad individual de cada actor o actriz, sería la química entre esos actores, pues Elvis y Madona tendrían que estar hechos uno para el otro. Hice casting con excelentes profesionales, cambiando parejeas, probando diferentes interpretaciones para las mismas escenas etc. Hasta que me decidí por Simone Spoladores e Igor Cotrim.
Tener a personas competentes y famosas en el reparto, como Maitê Proença o José Wilker, es siempre una referencia para el público, un tipo de garantía de calidad de la película. Tal vez sepan que no aceptarían participar en una película que no sea buena. Pero eso no fue lo que orientó mis elecciones. Siempre tuve como prioridad la adecuación al universo de la película y la relación entre los personajes.
¿Cómo fue el proceso de financiación?
En el 2006, ganamos la convocatoria del Ministerio de Cultura para la producción de largometrajes de bajo presupuesto y recibimos un millón de reales. Con este recurso, pudimos rodar todas las escenas y montar la película, pero con una deuda de 200 mil. Después, ganamos otra convocatoria, la de Oi Cultural, en la que recibimos 350 mil, que ahora están siendo usados en la finalización de la película (música, tratamiento de imagen, sonido etc). Es decir, todavía debemos los 200 mil.
¿Cuál será la trayectoria de la película cuando termine la fase de postproducción?
La película estará lista en noviembre, y mi plan es participar en el Festival de Brasilia. Después, sería bueno llevarla a un festival grande, como Sundance, Berlín o Cannes, aunque sea en muestras paralelas. Con el resultado de estos festivales, tendré una idea de que rumbo que la película podrá tomar y qué tipo de contrato voy a cerrar con el futuro distribuidor. Creo que hay potencial para una carrera mediana, con 40 o 50 copias, tal vez en los meses de abril o mayo del 2010.
¿Qué opinas sobre la actual fase del cine brasileño, en la que varios títulos nacionales están estrenando a la vez en salas comerciales?
El cine se divide en tres sectores: producción, distribución y exhibición. La producción va muy bien, gracias, con varios títulos de calidad de varias regiones del país. El público para películas nacionales está aumentando a cada año. Pero cuando hablamos de distribución y exhibición, la historia cambia. La concentración de películas extranjeras todavía es altísima, gracias al monopolio de las majors norteamericanas y de las grandes cadenas de exhibición. Si miráramos de cerca, veríamos que el gran número de títulos nacionales está en pequeñas salas de cine arte de Río, Sao Paulo y otras pocas capitales. Ese es un gueto, donde las películas nacionales pelean entre ellas y con filmes de otros países que nos los Estados Unidos, como “La teta asustada”, “Caramelo”, “Gigante” y otros. Eso mientras los centros comerciales están copados con Batman, Harry Porter y X-Men. Ahí es donde se vende 90% de las boletas y es ahí donde me gustaría ver la película brasileña.
La comedia romántica, que creo que es el género de “Elvis & Madona”, es una de las principales responsables por éxitos del cine nacional. ¿Por qué la elección de este género para tu primer largo?
Sí, “Elvis & Madona” es una comedia romántica con aires de fábula, pero no sé porque he elegido este género. Tal vez porque sea un tipo romántico y bien humorado… Dejando la broma, creo que el humor es la más poderosa forma de expresión que existe, pues el ser humano se abre cuando sonríe, y así las ideas transitan con más facilidad. En todas mis películas anteriores, inclusive la densa y pesada “Fúria” (basada en el libro “A fúria do Corpo”, de João Gilberto Noll), el humor está presente, a veces exagerado (“Banquete”), sutil (“Ópera Curta”) y aún negro (“Vox Populi”).
¿Tienes alguna relación profesional con los países vecinos? ¿Qué opinas sobre Latinoamérica, en términos de los intercambios culturales que se dan a través del cine?
Fui presidente nacional de la ABD (Associação Brasileira de Documentaristas e Curta-Metragistas) por cuatro años y hice contacto con varios dirigentes de otros países. Fui fundador de la FEDALA (Federación de Escritores y Directores Latinoamericanos) y veo que las políticas nacionales para el audiovisual han avanzado bastante en los últimos años. Como cineasta, tengo un proyecto antiguo titulado, que ya ganó un premio de Ibermedia para desarrollo de guión. Se trata de un largometraje compuesto por tres historias de amor que suceden en las calles de Río, Buenos Aires y Santiago. Articulé productores, directores y guionistas, hicimos los guiones y el presupuesto, pero el proyecto no logró todavía vencer los obstáculos burocráticos para establecerse de manera plena.
También estoy desarrollando un guión sobre un tipo que va a la Argentina para buscar al padre, que se escapó allá durante la dictadura militar brasileña, y nunca más hubo noticias suyas. De alguna manera, la historia también es una descubierta de la mirada brasileña sobre un país vecino. Porque a pesar de todos los esfuerzos del Mercosur, creo que el Brasil todavía se mantiene al margen culturalmente, y el idioma es el principal obstáculo. Por ejemplo, si me preguntas el nombre de un grupo de rock argentino o chileno, yo no sé contestar. Imagino que los venezolanos o los bolivianos tampoco conozcan Pato Fu o Jota Quest…
Desde el pasado 19 de agosto hasta el 6 de septiembre, el Centro Cultura Banco do Brasil (CCBB) presenta en Sao Paulo la primera gran muestra de cine argentino en Brasil, que compara dos periodos considerados clave en la historia cinematográfica del país vecino: los años 60, la década del “Nuevo cine”, y los 90, considerados un periodo de renacimiento, también conocido como “Nuevo nuevo cine argentino”.
Son 28 títulos (22 películas en 35 mm, seis dvds) los seleccionados por la curadora Priscila Miranda, productora cultural y cineasta brasileña, además de doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de Buenos Aires, para representar los dos periodos. De ellos, 12 son títulos de los 60, con destaque para “Crónicas de un niño solo” (1965), de Leonardo Favio. De la generación actual, hay títulos (inéditos en el país) de Pablo Trapero, Carlos Sorín y otros nombres clave de la actual cinematografía argentina, además de cortos que marcaron el inicio del boom de los 90, como “Rey muerto”, de Lucrecia Martel.
De la programación forman parte también debates con la presencia de profesionales argentinos invitados, como el director Gustavo Corrado (“El armario”) y el productor Chino Fernández.
Después de pasar por Sao Paulo, la muestra, titulada “Do novo ao novo cinema argentino – Birra, Crise e Poesia”, viaja a Río de Janeiro y Brasilia.
La opera prima de Adrián Biniez, “Gigante”, se ganó la atención del cine mundial cuando conquistó el Oso de Plata en Berlín este año, al lado de la película peruana “La teta asustada” – la cual se llevó el oro, marcando con “Gigante” un importante momento para el cine latino en los festivales de primera linea.
Sin embargo, antes de recibir el premio, la película ya había sido vendida para distribución en distintos mercados, caracterizando uno de los pocos casos cinematográficos en que la historia es autoral y comercial a la vez.
Biniez, que es argentino, pero vive y hace cine en Uruguay, conversó con La Latina sobre su trabajo y sobre “Gigante”, que estrena comercialmente este viernes, 21 de agosto, en Brasil.
A continuación, la entrevista exclusiva.
¿Cómo surgió la idea de realizar “Gigante”?
Yo siempre tengo un documento en Word donde anoto las ideas que me surgen. La mayoría de ellas al principio me parecen fantásticas y a la semana me parecen horrible. Pero la idea de “Gigante” me pareció buena durante varios meses y un día decidí empezar a escribir el guión del film. A la semana, me di cuenta que realmente podía funcionar como película.
La película ha ganado varios premios en distintos festivales, además de recibir el importante Oso de Plata en Berlín. ¿Crees que este reconocimiento ha destacado al cine uruguayo?
En principio, creo que ha destacado a “Gigante”. Pero, aun así, “Gigante” se vendió a muchos países antes de los premios de Berlín: desde Corea a Noruega y desde Grecia a Colombia. El cine uruguayo, aunque no es muy conocido, ha sido reconocido anteriormente por películas como “Whisky”, “El baño del papa”, “Acné” o “La Perrera”.
¿Cuál es tu relación, más allá del cine, con los actores principales de la película?
Leonor Svarcas, la coprotagonista, es mi ex pareja, y yo escribí el guión de la película pensando en el papel de Julia con ella en mente. A Horacio lo conocí durante el casting y nos volvimos amigos después de haberla terminado. Lo que es verdad es, así como me basé en Leonor para construir el personaje de Julia, en un principio me basé en un amigo para construir el personaje de Jara. De hecho, el nombre de mi amigo es Fabián Jara, igual al del personaje.
¿Qué importancia tienen estos premios en festivales para el suceso comercial de tu película?
La cosa con “Gigante” es que durante el Festival de Berlín, la película se empezó a vender antes de los premios. Lo cual fue muy raro para mí. Pero, para ser honesto, haber ganado los premios en Berlín ha servido para difundir la película aún mas. ¿Has recibido algún tipo de apoyo para la distribución y la exhibición de la película?
En Uruguay sí. Nosotros tenemos un fondo que se llama Montevideo Socio Audiovisual que ayuda a la distribución. Pero después, en cada país se encarga su distribuidor. En el caso de Brasil, es Inmovision.
Eres argentino, pero vives y trabajas en Montevideo. ¿Es muy distinto hacer cine en Uruguay y en Argentina?
Es muy diferente. Yo nunca hice cine en Argentina, pero allí tú tienes una producción anual de 70 u 80 filmes. En Uruguay, son cinco o seis por año, lo cual muestra un poco el panorama. Aun así, me gusta mucho más Montevideo que Buenos Aires, quizás porque viví 29 anos en Buenos Aires y un poco la odio. No así, Remedios de Escalada es el suburbio de donde vengo y donde voy a filmar mi próxima película. ¿Qué tipo de cine te interesa más hacer?
Yo no tengo prejuicios respecto al cine. A mí, me gusta muchos tipos de cine diferentes. Desde géneros a algo mas independiente o art house. Si me gusta una historia y si siento que voy a ser feliz haciéndola, la hago y no tengo prejuicios al respecto, ya sea un policial o una película con un solo hombre en el medio del desierto cantando canciones de hip hop en árabe. En una sola toma.
¿Crees que existe una denominación de “cine latinoamericano” que vaya más allá de la determinación de espacio geográfico?
No creo, pero eso me parece muy positivo. Como en todos lados tenemos buenas y malas películas, pero creo que no hay nada que nos una mas allá de la geografía y de la historia. Quizás, si pienso más profundamente en esta pregunta puedo encontrar ciertas similitudes... Pero lo que creo es que el cine es un arte universal y a veces uno se asemeja mas a un director polaco o malayo que a uno colombiano o argentino. Y eso maravilloso.
¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Estoy trabajando en dos proyectos. Uno es sobre un futbolista de equipo chico de cuarta división que debe retirarse del fútbol a los 34 anos y no sabe qué hacer con su vida. La otra película es acerca de unos niños entre 8 y 12 anos que tienen un programa de radio en su escuela.
Pablo Stoll, que co-dirigió al lado del ya fallecido Juan Pablo Rebella “Whisky”, la película uruguaya de mayor repercusión internacional en los últimos años, trabaja actualmente en dos largometrajes a la vez: “Hiroshima” (foto), una película “muda y musical” que será estrenada en el Festival de Cine de Toronto, en septiembre, y “3”, que recibió distintos estímulos para su producción.
En entrevista exclusiva a La Latina, el cineasta uruguayo comentó sus proyectos y la ley de cine recién lanzada en Uruguay. A continuación.
¿Cómo surgió la idea de hacer “Hiroshima” y en qué consiste la película, que defines como “muda y musical”?
La idea de “Hiroshima” fue retratar un día en la vida de mi hermano Juan Andrés, un pibe muy callado que canta en una banda de rock ultra-under de Montevideo. La idea de hacerla al estilo del cine mudo surgió porque me pareció una idea cinematográfica adecuada para contar el mundo del personaje. Es, a su vez musical , porque Juan escucha música todo el tiempo y es una parte muy importante de su vida. Es una película muy lúdica. Además tiene humor, acción, sexo, fútbol y rock’n roll. Si no fuera muda sería un éxito de taquilla.
¿Qué premios y ayudas recibió “3”, tu otro largometraje? ¿En qué fase se encuentra la película?
Con 3 estamos empezando. Ahora estamos haciendo el casting y paralelamente seguimos buscando financiación, presentando a fondos y hablando con posibles co productores. Hasta ahora ha obtenido el FONA en Uruguay, el World Cinema Fund del festival de Berlín, dos fondos regionales alemanes (NRW y Hamburgo) y está pre vendida a ZDF/Arte.
¿Qué expectativas tienes respeto al estreno comercial de estas dos películas?
Generalmente no tengo expectativas al respecto de lo desempeños comerciales de las películas. De tenerlas, debería hacer otro tipo de películas o hacer algún tipo de cálculo a la hora de empezar un proyecto que sinceramente no hago ni nunca hicimos cuando trabajábamos con Juan. Por supuesto que quiero que las vea la mayor cantidad de gente posible, pero soy conciente de las limitaciones que tiene el cine que me gusta hacer y el que me gusta ver.
Formas parte de un grupo de cineastas uruguayos que se reúne para discutir el rumbo del cine hecho en Uruguay. ¿En qué consiste esa asociación?
No es una asociación, es decir no tenemos estatutos ni estamos tramitando personería jurídica, ni nada de eso. Solamente somos un grupo de directores/guionistas que nos venimos juntando en un bar los viernes para hablar de cine y de las políticas cinematográficas que nos afectan. Aprovechando una iniciativa del ICAU (Instituto del Cine y el Audiovisual de Uruguay) abierta a que la gente participara con ideas sobre el llamado a concurso del próximo año, hicimos un documento que le entregamos al director, Martín Papich. Más allá de esos temas circunstanciales, nos interesa generar una reflexión sobre los derechos de autor de las obras audiovisuales, que por ahora no están protegidos en Uruguay, por ejemplo de otros temas que atañen a los guionistas/directores.
¿Qué opinas de la ley de cine de Uruguay, lanzada el año pasado?
Opiniones todos tenemos. Hay un dicho americano muy popular y muy guarango sobre el asunto que viene muy bien al caso, pero que no voy a citar. La discusión sobre la ley en este momento es qué se puede mejorar de ella y hay muchas cosas para mejorar. También es bueno recordar que la mayor parte de la producción cinematográfica uruguaya se hizo sin el amparo de una ley.
¿Tus proyectos son en su mayoría coproducciones. Cuáles son los países con los que más produces y por qué?
Mis proyectos hasta ahora fueron muy variados. “25 watts” no fue una co producción, “Whisky” fue una co producción financiera con España y Alemania y oficial con Argentina, “Hiroshima” es una coproducción privada con Colombia, España y Argentina, “3” ya es coproducción con Alemania y supongo que los será con Argentina. En todos estos casos, así como en “La Perrera”, “Acné” y “Gigante”, estamos hablando casi siempre de la misma gente, o sea, empresas con las que tenemos un pasado en común y una amistad con sus gentes. Ese es el factor principal que facilita nuestras coproducciones.
¿En tu opinión, las coproducciones han aumentado en América Latina en los últimos años?
Creo que el cine latinoamericano vive de las coproducciones. Eso es sin duda un arma de doble filo, hay límites y hay que romperse la cabeza para no cruzarlos y terminar con dos actores españoles haciendo de indios peruanos, por ejemplo. Eso pasa más de lo necesario, y es una lástima.
Confirmado de 7 a 15 de agosto en la capital peruana, el Festival Internacional de Cine de Lima acaba de anunciar la programación completa de esta que es su 13ª edición.
Aunque sea considerado un “festival de festivales” incluso por la prensa local –de estos que presentan en gran parte películas estrenadas antes en otros festivales–, el principal evento cinematográfico del Perú ha conseguido hasta hoy organizar buenas programaciones y llevar al país invitados y profesionales de renombre.
Es el caso, este año, de la actriz francesa Isabelle Huppert, que fue presidente del jurado oficial del Festival de Cannes el pasado mes de mayo. Según la organización, Huppert “viene a Lima a dialogar con cineastas, actores, cinéfilos y público en general”, además de ser homenajeada “por su gran trayectoria de la mano de directores como Jean-Luc Godard, Marco Ferreri, Michael Haneke, Claude Chabrol, André Téchiné, François Ozon, Andrzej Wajda, entre otros”. Con ella en la lista de invitados, están nombres como el del actor peruano Carlos Gassols, estrella de muchas películas nacionales (“Caídos del cielo”; “Tinta roja”, “Ojos que no ven”), y de varios realizadores latinos.
España es el país invitado, con cuatro muestras que hacen una retrospectiva del cine clásico español y contemporáneo – con destaque para las películas del director catalán Ventura Póns. Ya el italiano Pier Paolo Pasolini gana, además de una retrospectiva, una muestra fotográfica de su vida y obra.
Pero es la competencia oficial la principal atracción. 20 películas latinas provenientes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Guatemala, México, Perú y Uruguay disputan premios en varias categorías, así como 10 documentales de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.
La mayoría de ellas – especialmente las ficciones – son títulos que ya circularon bastante, como el mismo vencedor de Berlín-2009, el peruano “La teta asustada” (de Claudia Llosa; que incluso ya estrenó comercialmente en Perú) y el argentino “La ventana” (Carlos Sorín), además de competidores de las distintas secciones de Cannes este año (que seguramente valen la pena), como el brasileño “À Deriva” (Heitor Dahlia), el chileno “Huacho” (Alejandro Fernández Almendra) y el uruguayo “Mal día para pescar” (Álvaro Brechner; foto).
Entre los documentales, uno de los títulos más comentados es el peruano inédito “De ollas y sueños”, de Ernesto Cabellos, que traza un interesante paralelo entre la gastronomía del Perú – que está entre las mejores de Latinoamérica – e identidad peruana.
Las entradas empiezan a ser vendidas este domingo, 26 de Julio, en el Centro Cultural PUCP – sed del festival – y también en la cadena de cines Cineplanet. Confiere la programación completa y otras informaciones en el portal oficial del evento: www.festivaldelima.com.
El cine europeo sobrevive en América Latina prácticamente de la misma manera que resiste el cine latino en los países de Europa: a través de festivales e iniciativas puntuales que, en su mayoría, no llegan al público general, como sería el caso de una amplia exhibición comercial.
Por eso, muestras como el Encuentro de Cine Danés, que acontece en Buenos Aires desde el 5 de junio – y que permanece en dos salas de la ciudad (Leopoldo Lugones e Kino Palais de Glace) hasta el próximo día 22 – son de gran importancia para que se mantengan los lazos culturales entre ambas regiones.
Como afirma Luciano Monteagudo, involucrado en la programación del encuentro, “América Latina y Europa son mucho más cercanos culturalmente que América Latina y los Estados Unidos”. Siendo esta afirmación 100% verdad o no, lo que sí se puede decir es que los cines de ambas regiones se parecen mucho más. Y ésa es suficiente razón para que se estrechen los lazos.
A continuación, la entrevista exclusiva de Monteagudo, director de programación cinematográfica del Complejo Teatral de Buenos Aires / Fundación Cinemateca Argentina, a La Latina.
Cuáles son los objetivos detrás de la muestra de cine danés que se está realizando en Buenos Aires?
La idea es dar a conocer una cinematografía valiosa y prácticamente desconocida hoy en Argentina.
Es posible hablar de un nuevo cine danés actualmente o las películas actuales son herederas del Dogma 95 en términos estéticos y narrativos?
El Dogma 95 dejó una marca muy fuerte y no sólo en el cine danés (hubo películas "Dogma" en todo el mundo, Argentina incluida), pero hoy ese movimiento ha quedado atrás hasta para sus mismos fundadores (Lars Von Trier,Thomas Vinterberg). El cine danés del siglo XXI privilegia por un lado el regreso a la narración clásica y los valores de producción (Flame y Citron, Pequeño soldado), pero no le teme a la fusión de géneros tan en boga (AFR, El monasterio), donde la ficción se nutre de material documental y el documental trabaja con técnicas narrativas de la ficción.
Cómo ves la presencia del cine danés en Argentina y en toda Latinoamérica más allá de muestras puntuales?
El cine danés ya no llega a América Latina porque el mercado de cine off-Hollywood se ha estrechado cada vez más. Las multisalas privilegian ostensiblemente el cine de Hollywood, los distribuidores independientes son cada vez más cautelosos y conservadores en lo que compran e invierten y, a su vez, en Europa no terminan comprender (con excepción de Francia, que entiende al cine como razón de estado y lo promueve como tal) que los precios que se piden por los derechos de un film están, por lo general, fuera de la realidad de la región. El Dogma 95 no fue sólo un movimiento con un ideario estético sino también una inteligentísima operación de marketing, que devolvió al cine danés al mapa mundial. Eso hoy falta.
Cuál fue el criterio para la selección de las películas que integran la muestra?
El criterio fue seleccionar films de calidad que estuvieran en condiciones de expresar la diversidad del cine danés actual.
Cómo es la presencia del cine europeo, en términos generales, en Argentina? Hay particular interés en el país por la cultura europea? Hay acuerdos que facilitan intercambios culturales, por ejemplo?
Buenos Aires (Argentina en su conjunto es una realidad más amplia y compleja) ha sido y sigue siendo una ciudad muy abierta a las expresiones culturales europeas y al cine europeo en particular, pero salvo casos aislados (vuelvo a poner el ejemplo de Francia, también hay un trabajo sostenido de Alemania) no hay políticas a largo plazo de las instituciones cinematográficas europeas para sostener un público fiel o construir nuevos públicos. El caso más flagrante es el Italia, que supo ser un cine inmensamente popular en Argentina, donde ese potencial sigue existiendo pero está completamente desatendido.
Foto: “Little soldier” (“Lille soldat”; 2008), de Annette K. Olesen, una de las películas en la programación del Encuentro de Cine Danés en Buenos Aires.
Después de contabilizar audiencia record en Santiago de Chile, el famoso consultor de guiones Robert McKee (foto) se prepara para un largo viaje de seminarios “Story” por Latinoamérica.
Detrás de la agenda del guionista hollywoodense, están los chilenos Patricio Lynch y Mario Velasco, responsables por la organización de "Story Chile", que sucedió de 25 a 28 de abril, con una platea de 750 inscritos, entre chilenos, argentinos, brasileños y otros.
Las próximas paradas de McKee serán Buenos Aires, de 24 a 27 de septiembre, y Sao Paulo, de 1 a 4 de octubre. En estos países, el curso costará 545 dólares – valor más alto que el cobrado en Chile (cerca de 420 dólares). Una visita a México y otro seminario en Chile (esta vez sobre géneros narrativos en el cine) también ya están programados para el 2010.
Por lo menos en Brasil, según informan sus organizadores, el lugar del seminario en Sao Paulo todavía no está definido. Los interesados pueden acompañar las novedades del evento a través del sitio www.mckeestorybrasil.com.
Mientras el cine no encuentra salidas comerciales para driblar el impase de la distribución irregular de películas en América Latina, abundan cada vez más las iniciativas privadas de llevar el cine a las comunidades de la región que no sólo carecen de salas de cine, sino que jamás vieron una pantalla grande. En Perú, el grupo Nómadas ya realizó cinco giras por el país y en la frontera con Ecuador. Las próximas paradas serán en Bolivia y en Colombia, y la programación, como de costumbre para el grupo, incluye películas en los idiomas originales de los pueblos, como quechua y aimara, e incluso en portugués.
A continuación, la entrevista a Teresa Castillo, una de las creadoras del Nómadas, con exclusividad para La Latina.
¿Cómo surgió la idea de crear el grupo Nómadas?
Nómadas se creó en junio de 2007 en Lima por Aldo Callegari y Teresa Castillo. Más adelante se fueron uniendo al grupo profesionales en comunicación interesados en la difusión del cine latinoamericano. Actualmente somos un equipo de 10 personas, más algunos voluntarios que apoyan el proyecto desde diferentes países.
La idea surgió con el objetivo de apoyar a la difusión del cine latinoamericano y llevar cine a pueblos y comunidades donde no hay salas de exhibición. En Perú, por ejemplo, sólo existen salas en la capital (Lima) y en las ciudades más grandes (Arequipa o Chiclayo). En el resto del país apenas encuentras salas, o si las encuentras han sido convertidas en iglesias adventistas o han sido abandonadas.
¿Cuántas giras ya realizaron y por donde han pasado?
Hasta el momento hemos realizado cinco giras de cine itinerante en los departamentos peruanos de Junín, Ica, Arequipa, Ancash y la última la realizamos en la zona fronteriza de Perú-Ecuador, desde la costa hasta la selva amazónica de ambos países. Cada gira suele durar cinco semanas, excepto la última a la frontera que ha durado 10 semanas. Hasta el momento hemos llegado a más de 150 pueblos y comunidades y alrededor de 50,000 espectadores, de los cuales el 70 por ciento nunca antes había tenido la oportunidad de ver cine.
Nómadas recibe apoyo de la Comunidad Andina. ¿Colombia y Bolivia, que también son países andinos, están en los planes del proyecto?
Hasta el momento solo hemos viajado por Perú y Ecuador, pero en junio estamos realizando la sexta gira que será a la frontera de Perú-Bolivia, también con el apoyo de la Comunidad Andina y la Unión Europea. Estamos viendo las posibilidades de realizar a finales de año una gira a Colombia, pero estamos todavía en la fase de búsqueda de financiamiento para poder realizarla.
¿Ustedes se basaron en proyectos parecidos para crear el Nómadas?
Sí, cuando nos decidimos a llevar a cabo el proyecto, buceando por la web vimos otros proyectos parecidos muy interesantes, como el de la CNA que se realiza en África con el apoyo de Francia. Hemos establecido contactos con otras iniciativas latinoamericanas como El Cine Vino, de Chile, y Rodando Cine, de Argentina.
¿Hubo alguna proyección que los haya marcado de manera especial?
En algunas comunidades en las que hemos proyectado películas en quechua, se nos han acercado mujeres a decirnos: "Esto yo sí que lo entiendo". En otras donde hemos proyectado películas de Brasil en portugués, algunas niñas en edad escolar leían los subtítulos a sus mamás porque no sabían leer. También en otras zonas han venido los niños curiosos a preguntarnos donde estaba la "caja" de este "televisor gigante", o "¿cómo a través de la luz del proyector salen estas imágenes tan enormes?".
¿Cómo es la experiencia de realizar talleres de realización de documentales como el que se hizo en noviembre durante la penúltima gira?
El documental nos brinda una herramienta poderosa de comunicación y educación, que si bien la ficción también la puede contener, el género documental es el que hace palpable el impacto directo en cada comunidad. Durante el último taller que impartimos, en el Río Santiago (frontera Perú-Ecuador), hemos trabajado con adolescentes que tenían un potencial impresionante para el uso audiovisual como herramienta de expresión de sus vivencias y sus puntos de vista. En los guiones que realizaron los jóvenes indígenas de Perú (Awajún y Huambisa) y de Ecuador (Shuar), plasmaron las diferencias que había entre ambos países sobre el embarazo adolescente, la desnutrición infantil o sobre el deporte y la diversión. A través del trabajo con la cámara y las entrevistas que realizaron, descubrieron diferentes puntos de vista sobre el mismo tema y se formaron para debatir y analizar los diferentes problemas con los que viven día a día. En junio, en el lago Titicaca, volveremos a realizar otro taller con jóvenes indígenas aimaras y quechuas de Bolivia y de Perú. Los participantes de todos estos talleres entraran a formar parte de un concurso en el que los ganadores recibirán una cámara handycam con el objetivo de que sigan contando diferentes historias a través del vídeo.
¿Cómo seleccionan las películas exhibidas?
Acostumbramos a proyectar películas que tengan relación con el lugar o incluso también intentamos (cuando las hay) proyectar películas en el idioma de la zona (quechua, aimara, asháninka etc). Siempre empezamos las funciones con la proyección de una película para niños y luego otra para adultos o familiar. El lenguaje cinematográfico es tan universal que nunca hemos tenido ningún problema por el hecho que el público no esté familiarizado. Dentro de la programación, también proyectamos cada día las imágenes que Nómadas ha grabado en el pueblo para que los espectadores vean en pantalla grande su naturaleza, costumbres etc. Estas imágenes suelen ser las que gustan más al público porque se trata de su propio pueblo.
¿Qué planes tiene Nómadas para los próximos años?
Nuestro objetivo es que la llegada del cine sea una actividad periódica en todos estos lugares, por lo que en un futuro nos gustaría contar con varias unidades móviles que recorran las mismas zonas y así el público pueda recibir la llegada de Nómadas varias veces al año. También nos gustaría formar a personal local para que ellos fueran los encargados de llevar el cine a la zona donde viven.
Entre los días 17 y 19 de abril tendrá lugar en la ciudad de Bogotá la Muestra del World Cinema Fund – Spotlight, un evento que se celebra anualmente en tres ciudades distintas de todo el mundo.
Organizado por el World Cinema Fund, el Instituto Goethe y Cine Colombia, el evento incluye en su programación las siguientes películas: “Luz silenciosa”, de Carlos Reygadas; “La teta asustada”, de Claudia Llosa; “Hamaca paraguaya”, de Paz Encina; “El custodio”, de Rodrigo Moreno; “Filmephobia”, de Kiko Goifman; “Las vidas posibles”, de Sandra Gugliotta; “Dioses”, de José Mendez; y “El cielo, la tierra y la lluvia”, de José Luis Torres Leiva.
El World Cinema Fund es un programa de la Fundación Federal de la Cultura en Alemania y del Festival Internacional de Cine de Berlín. Tiene como objetivo posibilitar financieramente la realización de películas en regiones donde la cinematografía está limitada a causa de crisis políticas y/o económicas.
La presentación de la muestra estará a cargo de Vincenzo Bugno, fundador y codirector del World Cinema Fund-Berlinale y miembro del comité de programación del Festival de Cine de Locarno donde dirige la sección ‘Open doors’.
La película peruana “La teta asustada” entra a la historia del cine mundial al conquistar el Oso de Oro este año en el Festival de Berlín. El evento está entre los tres principales del mundo y asume cada vez más su cara política, con especial interés por el cine hecho en Latinoamérica.
Por Camila Moraes para Arcadia, revista colombiana de cultura. Para leer el artículo completo, haz click aquí.
Organizado en forma conjunta por Europa Distribution, Les Rencontres Cinémas d’Amérique Latine de Toulouse, el Festival Internacional de Cine Contemporáneo de la ciudad de México y la Confederación Internacional de los Cinemas de Arte y Ensayo (CICAE), este nuevo encuentro servirá para ampliar la reunión celebrada el pasado mes de febrero en la capital mexicana. LatAm cinema entrevistó a Adeline Monzier (Europa Distribution) y a Raquel Cajiga (FICOO) para conocer más acerca de esta iniciativa.
¿Cómo surge la iniciativa de CSF y cuáles son sus principales objetivos?
La idea nace tras constatar dos rasgos principales en la distribución de películas en Latinoamérica y Europa. Por un lado las películas europeas tienen muy poca presencia en el mercado latinoamericano debido a la gran presencia de películas estadounidenses y a su alto coste de adquisición y, por otro, las películas latinoamericanas no tienen ni promoción eficaz ni acceso a las salas de exhibición europeas. Esto nos motivó a crear talleres dedicados a los profesionales de la difusión ya que, sinceramente, creemos que una de las soluciones a estos problemas es el intercambio de experiencias y conocimiento. Con esta iniciativa perseguimos básicamente tres objetivos: impulsar y facilitar el flujo de trabajos cinematográficos en circuitos comerciales y no comerciales entre ambos continentes; fortalecer la cooperación y la solidaridad entre las entidades culturales y entre la industria audiovisual de los países miembros de la Unión Europea y de América Latina; y trabajar en el marketing y la promoción de películas de un continente al otro.
¿Quiénes participarán en los talleres y cuáles serán los temas que se abordarán?
Los participantes son profesionales del ámbito de la difusión tanto de Latinoamérica como de Europa y que representan la cadena de difusión cinematográfica en su totalidad. Son distribuidores, exhibidores, agentes de venta y directores de festivales. En cuanto a los panelistas, contamos también con profesionales del sector que son, en algunos casos, representantes de instituciones nacionales tales como el IMCINE, la RECAM o la embajada de Francia. Con este amplio panel de profesiones queremos ofrecer en primer lugar, y en ambos talleres, sesiones que ayuden a tener un vistazo general de la situación de las industrias cinematográficas latinoamericanas y europeas en ambos continentes. En México, hemos analizado la difusión de películas a través de la televisión, o de las redes políticas y culturales de distribuidores y exhibidores. Además, organizamos sesiones monográficas sobre las profesiones de agente de venta, distribuidor y exhibidor en Latinoamérica y Europa. En Toulouse, los temas serán complementarios. Estudiaremos el impacto de las nuevas tecnologías y del cine digital sobre la industria audiovisual y destacaremos la importancia de las estrategias de promoción y de circulación para las películas analizando casos concretos. También organizaremos un día de encuentros one-to-one para darle la oportunidad a los profesionales de conocerse más y fomentar la creación de nuevos proyectos comunes.
¿Cuáles son los principales desafíos que afrontan los sectores de la distribución y exhibición en Latinoamérica?
Hoy en día hay varios temas que son profundamente difíciles para los profesionales latinoamericanos. Para los distribuidores, la concentración en el sector es una tendencia que beneficia a los majors estadounidenses y que dificulta la labor de los pequeños distribuidores. La existencia de compañías que controlan toda la cadena cinematográfica, es decir cada una de las etapas desde la producción hasta la exhibición, también es un problema para los distribuidores independientes quienes tienen dificultades para encontrar oportunidades para exhibir sus películas. En Europa se han creado redes de distribuidores y de exhibidores para construir una alternativa a la hegemonía americana, algo que lamentablemente aún no existe en Latinoamérica. Esta falta de organizaciones transnacionales acentúa las dificultades de las pequeñas compañías para distribuir y proyectar películas europeas e incluso latinoamericanas. El tema de una organización común, alternativa al sistema de las majors, puede ser realmente decisivo para el futuro de los sectores de la distribución y de la exhibición en Latinoamérica.
La llegada de las nuevas tecnologías también es un tema clave tanto en Latinoamérica como en Europa, ya que el equipamiento de salas puede ser un desafío mayor en los próximos años.
La distribución de cine europeo en Latinoamérica es irregular y el circuito comercial está dominado por las majors estadounidenses. Teniendo en cuenta esto, ¿cree que el cine europeo puede aumentar su presencia en Latinoamérica más allá del circuito art-house?
Sí, creemos que hay un potencial de distribución para películas europeas en Latinoamérica. Justamente es por esto que estamos llevando adelante esta iniciativa, que tiene como objetivo mejorar la distribución y circulación de películas europeas en Latinoamérica y latinoamericanas en Europa. Creemos que se trata de encontrar los mecanismos adecuados y establecer lazos entre los diversos actores sensibles a este tema. Cuando decimos mecanismo, no solo hablamos de la manera en que estas películas pueden ser vendidas, compradas, y de cómo los gastos pueden ser rentabilizados a mediano plazo, sino que creemos que esto debe ir acompañado con acciones dirigidas a desarrollar un público para este tipo de películas. Es, por tanto, una tarea compleja que abarca muchas áreas: desarrollo de público, desarrollo de la promoción, formas de rentabilización, organización entre salas y distribuidores, creaciones de redes, etc.
¿Qué papel jugarán las nuevas tecnologías en la distribución y exhibición de cine europeo en Latinoamérica?
Las nuevas tecnologías pueden representar una oportunidad para el cine europeo en Latinoamérica, ya que el equipamiento digital facilita el acceso a las películas en general. Algunos modelos de negocios en Latinoamérica, tal como el cine bajo demanda en Brasil desarrollado por las compañías Rain Network y MovieMobz, demuestran que existe público para un cine diferente y que estas tecnologías pueden facilitar el acceso a las salas de cine arte y a las películas europeas. Uno de nuestros objetivos principales es dar a los participantes en los talleres algunos conocimientos clave sobre el funcionamiento de las nuevas tecnologías (cine digital, VOD, marketing viral…), sobre los nuevos modelos de negocios y la manera de utilizarlas para promocionar con mayor eficacia las películas que distribuyen, venden o proyectan.
CSF forma parte de la acción preparatoria del Programa Media Mundus. ¿Qué pasos darán tras la celebración de estos dos primeros talleres?
Con esta iniciativa esperamos iniciar una nueva tendencia para fortalecer el trabajo común y estrechar los lazos entre profesionales que comparten ideales cinematográficos similares a ambas orillas. El primer paso es permitir que los profesionales a ambos lados del Atlántico se conozcan y entiendan mejor sus situaciones profesionales y las dificultades que enfrentan pero también los proyectos que están desarrollando. A partir de ahí, se podrán crear proyectos conjuntos si encuentran que están animados por la misma pasión y los mismos objetivos. También creemos en la importancia de compartir la información, experiencias y costes para distribuir, vender o proyectar películas europeas y latinoamericanas de una mejor forma.
“Lake Tahoe”, del director mexicano Fernando Eimbcke, fue elegida la mejor película de la competencia iberoamericana del Festival Internacional de Cartagena de Índias, en Colombia, el sábado 7 de marzo. La cinta fue seleccionada entre 16 títulos participantes por el jurado conformado por Daniela Weber, Dolores Calviño, Lisandro Duque Naranjo, Heriberto Fiorillo y Luis Ospina.
“Lake Tahoe” ganó también los trofeos India Catalina a mejor fotografía, para Alexis Zabé, y mejor guión, para Fernando Eimbcke y Paula Marcovitch – además del galardón de la Asociación de Cineclubes de Colombia “La Iguana”. El resultado en Cartagena se suma al reconocimiento dela película, por ejemplo, en el Festival de Berlín del año pasado, cuando ganó los premios Fipresci y Alfred Bauer.
Entre los demás ganadores del certamen colombiano, está el español José Luis Cuerda, premiado por mejor dirección en “Los girasoles ciegos”, que también se llevó el premio a mejor actor de reparto (Roger Príncep). El portugués Filipe Duarte fue elegido el mejor actor en la película “Entre os dedos”, que también fue galardonada como mejor ópera prima. La chilena Catalina Saavedra, de “La nana” (Sebastián Silva), fue elegida la mejor actriz, mientras el reparto femenino de la película brasileña “Chega de saudade”, de Laís Bodanski, ganó colectivamente el premio a mejor actriz de reparto. El Premio Especial del Jurado fue para la cinta cubana “El cuerno de la abundancia”, de Juan Carlos Tabío – recompensada también con el Premio del Público Kodak-Cinecolor.
En el 10º Concurso de Cine Colombiano de Cartagena, “Perro come perro”, de Carlos Moreno, se ganó la India Catalina a mejor película. El mejor director es Oscar Campo, por “Yo soy otro”, que también recibió el premio a mejor actor (Héctor García). La mejor actriz es Connie Camelo, por “Nochebuena”, mientras el reconocimiento a mejor guión fue entregado a “Cuarenta”, de Carlos Fernández Soto.
En la competencia de cortos, dos títulos compartieron el premio principal: “Pelo ouvido”, de Joakim Haickel (Brasil), e “Ataque de los Robots de Nebulosa”, de José María García Ibarra (España). En animación, el brasileño Leonardo Cadaval fue premiado por unanimidad por su “Pajerama”. El documental mexicano “Siete instantes”, de Diana Cardozo, fue el único premiado de su categoría.
Los premios India Catalina se entregaron en la noche del sábado, 7 de marzo, en el Teatro Heredia. La película de clausura del certamen fue la colombo-mexicana “Amar a morir”, protagonizada por Martina García.
Más información sobre la 49ª edición del Festival Internacional de Cine de Cartagena, que sucedió entre los días 27 de febrero y 7 de marzo, está disponible en la página oficial del evento.
Cali, la tercera mayor ciudad colombiana, tendrá a partir de noviembre su primer festival internacional de cine. El evento, organizado por profesionales del audiovisual, universidades y empresas del sector privado bajo la dirección de la Secretaría de Cultura y Turismo local, será lanzado el próximo viernes, 6 de marzo, en el marco de la clausura del Festival de Cine de Cartagena.
A pesar de la importancia cultural e industrial de Cali en Colombia, la ciudad jamás tuvo su propio festival de cine. Sin embargo, de acuerdo con el documentalista caleño Luis Ospina (“El tigre de papel”), director artístico del nuevo festival, la ciudad de Cali y el departamento del Valle del Cauca han tenido vínculos muy estrechos con el cine colombiano desde sus orígenes.
Además, la región alcanzó gran visibilidad en los últimos cinco años, en los que Colombia ha vivido un boom de producción desde el lanzamiento de la ley nacional de cine, en el 2004. Entre 1921 y 1922 se filmó en Cali la película María, el primer largometraje argumental silente del cine colombiano, y de allá viene uno de los éxitos más recientes del cine hecho en Colombia, la película “Perro come perro” (foto), de Carlos Moreno.
El Festival Internacional de Cine de Cali manejará el concepto “Encuentros cercanos de la ficción y la no ficción”, sin que se establezcan divisiones entre la ficción y la no ficción. Según los organizadores del evento, en la programación serán incluídos diversos géneros: largometrajes, docudramas, filmes de archivo, videoarte, videoclips, cortometrajes, reportajes, animación, nuevas tecnologías, entre otros.
La Comisión Fílmica Colombiana – iniciativa del Ministerio de Cultura de Colombia para la promoción del país como destino internacional para la filmación de todo tipo de producciones audiovisuales internacionales – fue lanzada el último domingo, 1 de marzo, en el marco del 49º Festival Internacional de Cine de Cartagena, que reúne en la ciudad costeña profesionales y prensa nacionales e internacionales hasta 7 de marzo.
La presentación del proyecto, que estuvo en proceso de desarrollo desde el lanzamiento de la ley nacional de cine, en el 2004, estuvo a cargo de la ministra de Cultura, Paula Marcela Moreno Zapata, y de Claudia Triana, directora de Proimágenes en Movimiento. Según Paula Moreno, “el auge del cine nacional en los últimos cinco años, incentivado por la ley de cine, ha logrado tener eco a nivel internacional y ha permitido que inversionistas extranjeros dirijan su mirada hacia Colombia, un país que se convierte ante los ojos del mundo en uno de los lugares más diversos e interesantes para el desarrollo de producciones cinematográficas. Este panorama nos llevó a consolidar una estrategia de internacionalización del cine colombiano en 2009, que inicia con el lanzamiento de la Comisión Fílmica”.
La Comisión prestará la asesoría necesaria a equipos grandes y pequeños en la realización de sus proyectos. Para eso, fue lanzada también una página web oficial (www.filmingcolombia.com) que ofrece una base de datos de locaciones y empresas. ‘Colombia no es lo que has escuchado, es lo que ves’ es, de acuerdo con la ministra, el cambio que quiere producir la Comisión en el imaginario de quienes rechazan el país por tener fama de violento.
La iniciativa será presentada internacionalmente en el marco del 24º Festival Internacional de Cine de Guadalajara, de 19 a 27 de marzo, donde Colombia será el invitado de honor.
Una de las características innegables del Festival de Rotterdam, evidente ya en el primer contacto con el evento, es una saludable obsesión por estar cerca de los talentos que surgen en el cine independiente. En el ámbito del cine latinoamericano, el grupo de los realizadores argentinos es uno de los más establecidos en el networking que se arma, de un lado, por organizadores y programadores del festival y, de otro, por productores y cineastas que buscan apoyo para realizar sus películas.
Prueba de este encuentro promovido por el festival holandés, es la argentina Celina Murga, realizadora de “Ana y los otros” (2003) y de “Una semana solos” (2007). Ella estuvo por tercera vez en Rotterdam este año, ahora con el proyecto de su tercer largo, “La tercera orilla del río”. “Rotterdam es el padre de varios otros festivales. Está pensando para que las personas se encuentren, y eso realmente acontece. Es muy bueno estar acá”, opina la cineasta de 36 años.
A continuación, la entrevista exclusiva de Celina Murga para La Latina y LatAm cinema, en Rotterdam.
Por Camila Moraes
¿Cuál es tu relación con Rotterdam?
Empezó con mi primera película, “Ana y los otros”, que se hizo con un presupuesto muy bajo y tuvo la suerte de recibir apoyo en postproducción del fondo Hubert Bals en 2003. Después, “Una semana solos” fue premiada en la fase de desarrollo y otra vez en postproducción. Ahora, está siendo exhibida en la sección “Bright Future”, mientras participo del CineMart, la plataforma de coproducción del festival, con el proyecto de mi tercer largo, llamado “La tercera orilla del río”. Es imprescindible que existan espacios como el de Rotterdam… El festival es padre de muchos otros, que lo miran como referencia de cine independiente. Está pensado para que las personas se encuentren, y eso realmente acontece. Es muy bueno estar acá.
Sus dos primeras películas hablan de relaciones humanas. ¿De qué trata el proyecto que estás presentando a los productores internacionales del CineMart?
Es la historia de un adolescente de la zona rural de Entre Ríos, que es mi lugar de origen en Argentina. Él tiene un padre que es juez, con quien lleva una relación ambigua, de abandono, porque el tipo tiene otra familia, y la suya es la pobre, pero a la vez paternal. Otra vez, mi foco de atención son las relaciones, pero siempre inmersas en un contexto social. Bueno, el hecho es que este adolescente termina matando el padre y, en seguida, confesando el crimen. La película trata de esta ambigüedad entre ser quien mata y quien sufre por ter perdido al padre. Está en fase de tratamiento, que es lo que presenté para participar en el CineMart. No tengo afán en filmar, lo que es bueno. Tengo más tranquilidad para armar el cuadro de financiación para la realización del proyecto.
¿Ese es el guión que estás trabajando con Martin Scorsese en el programa de tutoría de Rolex, para el cual fuiste seleccionada?
Sí. El programa se llama Protégé Arts Initiative y tiene el objetivo de promover la relación entre mentor y alumno en diferentes áreas artísticas. Fui seleccionada para el área de cine, teniendo a Scorsese como mentor. Estuve acompañando el rodaje de “Shutter Island”, su nueva película, y observándolo trabajar. Cambiamos ideas, participo en las discusiones de equipo y también tenemos reuniones sobre el guión de “La tercera orilla del río”, que estoy escribiendo y pasando para él, que me retorna con sugerencias después de leer.
En tu opinión, ¿cuál es la importancia para los realizadores latinoamericanos de iniciativas como la de Rolex y de otras ofrecidas por fundaciones de cine y festivales?
Es total. Para Latinoamérica, es muy significativo todo lo que pueda venir de iniciativas como las del Festival de Rotterdam, por ejemplo. No sólo para los cineastas. Es también una cuestión de audiencia. Hay un público ávido por conocer nuevas cinematografías, ver películas independientes. De otro lado, claro, están los realizadores, que logran producir gracias a los apoyos de las fundaciones de cine. Ese matrimonio es una manera de transcender el contexto de un país y de usar el cine para que culturas distantes puedan reconocerse en historias locales, pero universales.
“Una semana solos” tuvo muy buena recepción en los varios festivales en que participó y ahora está siendo elogiado aquí en Rotterdam. ¿De dónde surgió la idea para esta película?
Trabajé con un niño en el elenco de “Ana y los otros” y, desde entonces, me quedé con la idea de filmar algo con niños. Un día li en el periódico una noticia sobre la primera generación de niños crecidos en “countries” que existen alrededor de las grandes ciudades en Argentina. El tema de los condominios cerrados fue un fenómeno allá hace unos años y ahora existe toda una generación que nació y creció en este ambiente, sin el contacto que es natural con ambientes desprotegidos – o no tan controlados y mucho menos homogéneos. De ahí surgió la película, que trata de la falsa idea de protección que generan las paredes.
De acuerdo con una nota publicada en el portal Otros Cines, Eduardo Costantini (h) anunció en el Festival de Berlín algunas novedades sobre sus planes de inversión en el mercado brasileño. El mexicano Alex García (Nala Films) se volvió socio minoritario de Costa Films, que coproducirá en Brasil, al lado de la española Filmax y la brasileña Bananeira Films, la película “Non stop Brasil”, un drama musical dirigido por Brad Anderson, con presupuesto de nuevo millones de dólares y banda sonora de Moreno Veloso y Bebel Gilberto.
Sobre su relación con productores brasileños y su fuerte interés en se aliar a Brasil dentro de Latinoamérica, Costantini explicó a La Latina:
The Auteurs Brazil desembarcará a mediados del 2009. Estamos en conversaciones con varios posibles socios y en abril pensamos anunciar con quién lo haremos.
Brasil es el país de América Latina que más nos interesa por varias razones: por un lado, por el tamaño de su economía, el número de personas que ingresan a Internet y la gran cantidad de personas que usan celulares. También creemos que pueden existir varias empresas interesadas en apoyar este proyecto, el cual se encuentra a la vanguardia con respecto a lo que será la distribución de cine a nivel mundial. Y, al mismo tiempo, porque creemos mucho en el talento brasilero; hay muchas películas de autor que son de gran calidad.
Por último, Brasil forma parte de la estrategia global de Costa Films, y es por eso que también hemos decidido producir más films brasileros durante los próximos años y afianzar de esta forma nuestras relaciones con directores, productores e instituciones que apoyan el cine.
El cineasta argentino Rodrigo Moreno (“El custodio”; 2006) participó este año en la 26ª edición del CineMart, la plataforma de coproducción del Festival de Rotterdam, con el guión de su próximo largo, “Un mundo misterioso”. Desde Holanda, él habló de su relación con el evento y de actual fase del cine argentino. A continuación, la entrevista exclusiva.
Por Camila Moraes
Rotterdam es la casa de muchos cineastas latinos. ¿Tu relación con el festival también viene de antes?
Si el Festival de Rotterdam es una familia para los cineastas latinos – lo que, sí, creo que es verdad –, soy aquel vecino que aparece para saludar en Navidad. Hasta hoy recibí algunas ayudas, pero nuestra relación todavía es tímida. En 2006, “El custodio”, mi primera película, recibió apoyo en postproducción del fondo Hubert Bals. Un guión mío, titulado “Reimon”, también fue premiado en 2008. Este año, estoy participando en el CineMart con el guión de “Un mundo misterioso” para conseguir coproductores para la realización de la película. De todas maneras, Rotterdam tiene un networking latinoamericano, que en el caso de Argentina pasa, entre otras cosas, por el Bafici. En fin, claro que es bueno ser de la casa.
Cuál es para ti la ventaja de participar en el CineMart?
Aquí te encuentras con personas importantes, más que interesantes. La ventaja inicial es que el mundillo del cine independiente se entera de que quieres hacer una película. Dado este paso, puedes conseguir hacer buenos negocios o no. Lo importante es que están las oportunidades. Pero la gran ventaja de estar en Rotterdam, en términos generales, es que este es un lugar que preserva una manera de ver el cine muy conectada a la dirección. Es espíritu del tipo “nosotros, los realizadores, somos muy frágiles”. Eso es algo que Rotterdam asume y considera a la hora de apoyar los proyectos. En el mercado, el dominio de Hollywood es tan brutal, que si no te ayudan, las vas a pasar bien mal.
Pero, volviendo al CineMart, estar aquí me ayudó a programar la vida por los próximos dos años. Tengo claros los proyectos que quiero llevar adelante, donde voy a estar y con quienes me voy a relacionar.
¿De qué trata “Un mundo misterioso”?
Es la historia de una pareja joven. Ella le pide un tiempo, y eso se vuelve un hecho imprescindible en la experiencia de vida de él, que se siente desamparado y pasa a vivir la vida sin planear. Hay un paralelo con la vida útil de un coche antiguo, que ya no funciona, así como nada más funciona. Es una película sobre lo imprevisible, tanto en términos narrativos, como de puesta en escena.
¿Una plataforma de coproducción, como es el caso del CineMart, puede llevarte a cambiar el guión para alzar la película con productores de otros países o no? De ser así, eso te molesta?
Estoy participando en esta edición del CineMart con un guión terminado y con financiación local ya arreglada. No todo el mundo llega así; muchos tienen sus proyectos en fase realmente inicial. Pero por lo general lo que busca aquí es otro tipo de coproducción, no aquella en la que estás obligado a incluir actores extranjeros en el casting, por ejemplo. La idea en este caso es gastar el dinero del coproductor en su país. Puede ser en el negativo de la película, haciendo postproducción o algo por el estilo. No dejaría de lado mi libertad creativa para hacer una película.
Hablando ahora sobre el cine argentino, ¿cómo ves producción actual del país, pasados algunos años del boom del “nuevo cine” local?
Siento que formo parte de una generación que está cambiando la manera de hacer cine en Argentina a todo nivel. Claro que hubo un boom, que incluso tiene que ver con el surgimiento de la Universidad del Cine, con la creación de la ley nacional de cine, con la renovación de la crítica cinematográfica del país y, sobre todo, con la invención del Bafici, que permitió que tuviéramos contacto con lo que se estaba haciendo en términos de cine independiente en el mundo. Y también con una “mera rotación de los países”, en las palabras de Borges, queriendo decir que, en cada momento, una cinematografía distinta va de encuentro a las voluntades de los festivales, como fue el caso de la argentina y, hoy, tal vez sea el de la chilena. Pero no fue un chisme. Fue un impulso, y ahora veremos quien queda. Muchos cineastas realmente buenos han surgido. Estoy seguro de que Lucrecia Martel, por ejemplo, tiene muchas películas que darnos.